The best conversations are with six strings and a wooden box

miércoles, 28 de marzo de 2012

Si tú supieras, cuánto, cómo, por qué y para qué, todo esto acabaría demasiado bien.

martes, 27 de marzo de 2012

Adiós

-¿Cómo decir adiós a todo lo que te importa?
-Dándote cuenta de que el problema eres tú.

lunes, 26 de marzo de 2012

Mi mundo en mil pedazos

Tengo las manos frías y me cuesta escribir. He estado tres horas en un puente, mirando el mundo, esperando a que llegaras para poder mostrarte lo que yo sentía ahí arriba. Sólo veía coches moverse y sólo sentía el viento en mi cara. Me gusta ese lugar, veo todo claro, abajo el mundo se mueve, no va a parar, no se para; y yo estoy arriba quieto, mirando lo demás. Al mundo le da igual que yo esté quieto, que no me mueva con ellos, ellos siguen moviéndose. Y a mí me da igual que se muevan, yo sigo inmóvil. Hace que me sienta libre, único.

Hoy no viniste.

Yo siempre he estado arriba, tú estabas abajo y de repente paraste por mí y subiste a donde estaba yo, al puente, para llevarme contigo y que nos fuéramos juntos con el mundo. Yo te paré, te hice subir y me quedé allí, inmóvil, contigo, sin pensar porque sabía que querías quedarte conmigo ahí arriba. Me equivoqué. Quería crear un mundo nuevo, contigo y conmigo, nuestro, tenerlo para nosotros solos, y cuando lo tuvieramos demostrarle a todo el mundo que nuestro mundo era mejor que el suyo.
Entonces te fuiste y todo se redujo a una cosa, su mundo es mejor.

Ahora me doy cuenta y ahora puedo pedir perdón. También puedo decir adiós. Yo no voy a pasar página, porque no quiero, porque lo que siento es lo único que merece la pena de lo que tengo, pero debo dejarte marchar. Hoy no hay rencor ni odio, hoy he conseguido quererte como me prometí que lo haría. Hoy te quiero más que nunca y por eso debo borrarme de tu vida, porque es más justo.

Adiós princesa.

domingo, 25 de marzo de 2012

sábado, 24 de marzo de 2012

A mi manera

Hoy soy yo, y mañana seré yo, y pasado seré yo. Y tú serás tú. No más comparaciones.

Skins

-¿Qué haces cuando te decepcionan?
-Debes dejar de quererlos.
-¿Es posible?
-No.

viernes, 23 de marzo de 2012

Peter Pan bajo las sábanas

Ahora temo que alguien lo lea.

Peter Pan en el mundo de Oz

Aquí estoy, frente a un papel que ni siquiera es papel, por primera vez, ¿y qué voy a decir? En realidad sólo pienso en que quede guay, pero no soy capaz de ser sincero. Pienso en la gente, en realidad la gente me da igual, me dan igual sus vidas y sus sentimientos, pienso en la gente por mí, pienso en la impresión que les doy. Siempre pienso en lo mismo, vivo pendiente de eso, vivo tan pendiente de ser perfecto y aceptado o admirado que no soy nada. ¿Qué soy? ¿Qué me define? Hasta hace dos semanas esta pregunta no tenía respuesta, hoy tampoco la tiene, pero ya sé por qué. No me define nada porque no soy nada, al menos nada completo, me quedé sin evolucionar, me quedé en la infancia y me perdí la adolescencia. Intento buscar la causa exacta a eso pero ¿qué cambiaría? No sé si ir a un psicólogo. Ni siquiera soy yo la voz en mi cabeza que me dicta lo que digo, es un cúmulo de voces de gente que conozco y gente de series de televisión o películas. No soy nada.

Siempre me ha costado dar pasos, nunca me he atrevido a hacer cosas o a cambiar cosas, siempre he temido lo que conllevaría el cambio aun sin saberlo, incluso aun queriendo cambiar. Nunca hago cosas, nunca forjo opiniones o una personalidad propia, sólo me dedico a dar impresiones a la gente para conseguir su admiración. Mierda.

Ahora pienso en abrir un blog, publicar esto y llamar la atención como pueda, he pasado a querer dar pena. Soy lamentable, y duele saberlo. Ahora pienso en Effy, mi mente se niega a hacer autocrítica, se defiende de mí, de que TENGO que EVOLUCIONAR y CRECER DE UNA PUTA VEZ. A la mierda.

Soy narcisista, no hay que ser muy listo para no negarlo, siempre hablo de mí y siempre me gusta, siempre busco compararme con los demás, siempre intento ser mejor que los demás. Cada persona siempre tendrá algo en lo que es mejor que yo, por eso siento que he fracasado y que fracasaré siempre, porque es inevitable pensando así. Por eso me duelen tanto palabras como ‘pesado’ ‘pringao’ ‘friki’ o ‘ridículo’.

Me cuesta mucho admitir que quiero cambiar, pero lo tengo claro. Pero no puedo, no puedo porque no es una cuestión de fuerza de voluntad, si viera un problema como fumar o no comer ahora mismo pondría los cojones sobre la mesa y diría ‘hasta aquí hemos llegado’, o al menos me gustaría, pero no sé qué debo hacer, no sé cómo, no sé. No hay solución porque debí dar el paso que no di hace unos 15 años. Ya es tarde, he perdido los 20 años en los que cada persona se construye a sí misma, ahora me he quedado rezagado, tengo que empezar de cero y la verdad es que me siento más solo que nunca, lo que me lleva a compararme con todo el mundo buscando alguien igual que yo para tener una mano que agarrar cuando de este paso.

Wow, he escrito mucho.

Confío en la psicología para encontrar problemas pero no para solucionarlos, no puedo ir a nadie, la gente que me rodea no puede o no sabe o no quiero que pueda ni sepa ayudar. Tengo que hacerlo solo y no sé. Supongo que así se sienten los inventores, aquellos de principios del siglo XX. Quien lea esto dirá ‘Vaya, es admirable lo que dices, mucha gente es como tú o peor y no tiene los cojones de admitirlo’ Y UNA MIERDA. La gente es feliz, a la mayoría del mundo le basta con lo que tiene, los placeres efímeros que buscan y que consiguen. Yo no puedo ser feliz.

Soy una mala persona. Creo que merezco un trato especial de la gente y del universo por ser yo. Soy egoísta. Mi mayor aspiración en la vida es ser mejor que el resto del mundo, ser el mejor. Ya soy el mejor pero no lo demuestro porque ni siquiera sé quién soy. Quiero ser simplemente yo mismo. Quiero poder conocer a las personas sin pensar en mí en relación a ellas, quiero poder aceptar que no todo lo que pienso es la verdad absoluta, quiero madurar. Y quiero volver a vivir la adolescencia que he perdido, quizá la manera en que la quiero vivir es más dolorosa que como la he vivido, pero es mejor. Decía que era una mala persona, siempre he tenido la sensación de que yo iba a ser algo grande, alguien diferente, por eso me gustan tanto los superhéroes. Siempre he querido ser un superhéroe. Y sigo queriendo y creyendo que si pudiera lo sería con toda la perfección posible. Igual que con las profesiones de élite como actor de cine o deportista, siempre pensaré que mis decisiones son, serían, serán, fueron mejores que las del resto del mundo. Os infravaloro y no soy capaz de cambiar eso. Todo lo que sea común, normal, equiparable a, o algo por lo que tenga que pasar todo el mundo o gente que está cerca de mí no me ofrece motivación, porque creo estar preparado para lo gordo.

Creo que la única forma de explicar que pudiera querer a una persona es que la quería en un mundo utópico en mi mente, pero nunca la conocí. Ahora me arrepiento.

Me mareo, me gusta cuando me mareo así, es liberador, me pasa cuando intento romper mis esquemas, cuando intento superarme y pasar por encima de toda esta puta mierda. Sé que está mal pensar así, pero mi subconsciente no.

Todo es pequeño a mi lado, nimio, por eso no me interesa nada, por eso paso de todo y no me importa, porque solo me importo yo, pero ahora estoy solo y no merezco la pena para mí. Tengo mucha gente que me quiere, sí, pero dejarán de quererme cuando se den cuenta de que yo no les quiero, o cuando se cansen de eso.

Soy bueno buscando excusas, es lo único que hago, doy una y un millón de excusas con todo para que mi templo de mí mismo no se desplome. ¿Por qué? Yo estoy preparado para pruebas de fuerza de voluntad, pruebas de lo que sea, pero no para esto. Estoy preparado para cosas en las que sepa qué hacer. Estoy perdido.

Mil palabras, ni en los trabajos escribo tanto.

Yo. Qué soy yo. Por qué es tan importante ser yo. Necesito que la gente se ocupe de mí para que pueda disfrutar de algo, de eso es de lo único que disfruto, de que me cuiden. Siempre he deseado estar cerca de la muerte para sentirme querido, por accidente claro, siempre soñando. También he pensado en suicidarme, podría dar miles de razones para hacerlo, pero sé que son mentira y no tengo sitio para otra mentira en mi cabeza, en la que soy perfecto es demasiado grande.

Quiero ser espía, es lo más cercano a un superhéroe. Pero no es el momento de luchar por algo así. No es el momento de luchar por nada porque me equivocaría. Tengo que empezarme de cero y no sé cómo, los niños en esa edad lo tienen fácil, no piensan, se dejan llevar y el proceso es automático. Pero si me dejo llevar ahora terminaré mal. Terminaré siendo cualquier cosa que odio sin darme cuenta.

Quiero volver a empezar. Quiero volver a nacer.